domingo, 3 de noviembre de 2013

No se puede ser fuerte con alguien que es tu debilidad.

Lo intenté, de verdad que lo intenté...pero no pude. Le puse todo el empeño del mundo, todas mis ganas, todas mis fuerzas, pero está comprobado que no puedo ser fuerte con alguien que es mi debilidad. 
Quise seguir adelante, intenté ser feliz con otras personas y olvidar toda aquella (no sé si horrible o hermosa) historia que habíamos vivido, pero cada vez que pisaba la calle y recordaba que por ahí pasabas tú día a día, mis ojos empezaban a buscarte entre la mirada de la gente. No te veía ni tampoco sé si es lo que quería, tenía y sigo teniendo tantas dudas contigo... 
Se me escapan algunas lágrimas al intentar echar fuera todo lo que pienso y siento, pero ni siquiera con las palabras soy capaz de transmitirte cuantísimo me importas a pesar de haberme hecho tanto daño porque...acabaste conmigo, acabé destruida viendo pasar los días y que no estuvieras a mi lado. 
Pero como suelen decir por ahí, todo se paga. Y ahora sé que lo estás pasando fatal, puedo verlo en tus ojos, quizás ahora todo el daño que me hiciste lo estás sintiendo tú, bueno..no todo, ya sabes como acabé yo.... Y aun sabiendo que es tu paga, quiero ayudarte, necesito estar ahí contigo en esos momentos por los que estás pasando, quiero que me tengas presente para todo, quiero hacerte reír y verte con una sonrisa en la cara cada vez que hablamos, quedamos y compartimos momentos. Momentos que no acabo de entender por qué son tan importantes para mí, si solo me trajeron dolores y malas pasadas...pero lo cierto es que me siento como si volara en cada uno de ellos porque a pesar de todo eres especial para mí.



Que alguien me explique por qué significas tanto para mí, si siempre acabaremos igual de mal, y ya sabemos que es difícil volar cuando esperas la caída...

sábado, 19 de octubre de 2013

Y como le dijeron que era imposible, lo hizo.

Tenía miedo. Tenía miedo de salir fuera y seguir dándose una por una todas las patadas de las que ya estaba más que cansada...De volver a repetir llantos, lágrimas y gritos de desesperación...De volver a encontrarse perdida durante la noche, entre letras de canciones, entre papeles y lápices... Pero estaba preparada, sabía que tarde o temprano terminaría tropezando una vez más, pero también sabía que no todo iban a ser malos tiempos, pues sabía asemejar su vida con una montaña rusa: lo mismo estás arriba que caes en picado hacia lo más bajo, pero luego tocaba volver a subir y eso era lo más importante.
Pensar que todo te va a ir mal, solo te lleva a que suceda así. Ya lo decía Rhonda Byrme en su libro "La Ley De La Atracción", todo lo que piensas lo atraerás. Pero por una vez no fue así, ni siquiera su negatividad pudo con ella.
No por suerte, pero sí por ella misma, se ha dado cuenta de que no porque se haya topado con personas horribles en la vida, son todas iguales. Que existen personas maravillosas, personas que están ahí para abrazarte bien fuerte cuando de veras lo necesitas, personas que te sacan una sonrisa día a día, personas con las que no aburrirse, con las que llorar de alegría, con las que disfrutar en la vida. Personas que realmente merecen mucho la pena. 
Y por fin, pudo sentirse por una vez orgullosa de sí misma, orgullosa de saber que a pesar de todo por lo que había pasado, ahí estaba ella, con una sonrisa en la cara, con una positividad que antes ni existía y reconociendo que la vida es muy jodida, sí, pero llevarla alrededor de personas como las que había conocido, era la receta perfecta para ser FELIZ. 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Me faltan piezas para seguir

Y con este tiempo tan cambiante, con un viento frío que te roza la cara y te hace despejarte tras varias horas de pensar y pensar, llega Septiembre. Sí, ese mes en el que todos volvemos a los estudios, al trabajo....con la única diferencia de que este año va a ser especial quizás porque empieza mi etapa universitaria, quizás por vivir fuera de casa, o quizás porque vamos a compartir ciudad ahora que estamos distantes. Pero este mes me lo voy a tomar como un cambio, un cambio de mentalidad.... Realmente no sé si es bueno intentar cambiar el carácter de sí misma o seguir siendo como eres, pero si el mundo no cambia, tendré que cambiarme yo, o acabaré chocando con el mínimo aire que me roce. ¿ Por qué la gente opta por aprender lo malo antes que lo bueno? No lo entiendo. La falsedad es ahora la gobernante del mundo. Todos critican a todos, todos hablan mal de todos, pero cuánto peloteo a la cara, cuántos abrazos y besos falsos, cuánta hipocresía. Y cada vez  más las personas son así, llegará un momento en el que no nos podamos fiar de nuestra propia sombra, no creeremos nada de lo que nos dicen, no diferenciaremos la verdad de la mentira. 
Y sientes miedo, te vuelves desconfiada, la rara de todos, la que no encaja porque toda esa falsedad le repatea y piensas que tendrás que convertirte en una de ellos para llevarte bien con todo el mundo, para que nada te moleste, para que te acepten... ¿En serio? Es que no me cabe en la cabeza porqué los malos siempre ganan joder... Me faltan piezas para seguir....





Y pasarán días, meses y años y seguiré metida en esta encrucijada... Lo sé, no encajo en este mundo y  nadie me entiende. 

viernes, 30 de agosto de 2013

Amigas hasta la muerte

Amigas hasta la muerte. Así nos llamamos nosotras también. Amigas por siempre, siempre juramos estar ahí, nada podía salirle bien a una sin la otra. Y el final fue el mismo final que en la película. Por una vez las amigas de películas también se decepcionan, también tienen un final infeliz. Para que veáis lo que te puede llegar a hacer la persona a la que llamas "mejor amiga"... Desde aquí y por primera vez en mi blog, os voy a pedir algo: Tened mucho mucho cuidado con esas amistades especiales. Acabas haciendo todo por ellas, te arrastras, te quitas de ir a sitios por apoyar sus momentos malos, das cosas que son únicas para ti, pero las das porque esa persona también es única en tu vida...y te quedas con las manos vacías. Por orgullo, por fama, por no sé que yo, terminan despreciándote, tratándote como la ultima basura en el mundo. Te sientes mal, ni siquiera está ahí en ese momento para apoyarte, eso sí, te enteras de que está mal ella y a pesar de todo sigues apoyándola, da igual que estés peor tu.... Te prometen el infinito, las crees, y te hacen la vida imposible luego. No quieres salir de tu casa por miedo a encontrártela, no quieres ver el móvil, por no tener la inquietud de no hablarle....Amigas hasta la muerte....y nunca mejor dicho, a tanto puede llegar la situación que no tienes ganas de seguir, que te ahogas en un vaso de agua, que te quieres morir... Vuelves a leer mensajes, mensajes que te desgarran el alma, piensas una y otra vez si es verdad que estás loca, paranoica, agobiante como dice ella, y terminas creyéndolo. Terminas pensando que necesitas un psicólogo o alguna ayuda, todo porque una "persona" si se le puede llamar así, te la ha jugado. Pero finalmente te (olvidas) de todo y sigues tu camino...hasta que un día vuelve con un "te echo de menos" y con veinte cursiladas más que te hacen suavizar todo y darle otra oportunidad. ¿Para qué? Para que se riera de ti, para tenerte detrás otra vez, para hacerte daño... ¿Cómo se puede ser tan mala persona en la vida como para llegar a acosar psicológicamente a una persona? ¿CÓMO? La verdad, no te mereces nada en la vida....que tonta y confiada fui... solo hay que leer entradas mías anteriores para daros cuenta la ilusión que le puse en cada momento, las ganas....y solo tenéis que leer el comentario para ver que falsa puede ser una persona contigo.
Y bueno así es cómo la vida te da mil patadas, por parte de quién menos te lo esperas. Pero hay que saber también sacarle partido a estas patadas y aprender que nada ni nadie es para siempre, que lo primero eres tú y luego el resto, que las amigas se cuentan con los dedos de las manos, que no te puedes fiar de nadie, que quién se fue sin ser echado vuelve sin ser llamado y que a veces hay malas intenciones tras un "Te Quiero".




lunes, 12 de agosto de 2013

Pasotismo modo ON

Hoy me han dicho que estoy "pasota". No sabéis cuánto me ha gustado que me dijeran eso, en serio me ha alegrado el día. Por fin lo conseguí, por fin pude empezar a tomarme las cosas de otra forma, con otra filosofía. Ya estaba bien de sufrir por todo y de darle demasiada importancia a lo que realmente no lo merece. O a lo mejor es que ya estoy tan cansada y tan acostumbrada a que me hagan daño, que aquella ráfaga de lágrimas que paseaban por mi cara se convirtieron en POCAS. Sí, ya no existen esas noches en las que me llevaba llorando por ti, o esa sensación de mal estar cuando discutíamos. Ahora son solo dos o tres lágrimas que se escapan.
Y es que soy una persona que necesita muchos tropiezos para pasar página, para darme cuenta de las cosas. Bueno eso de darme cuenta...la verdad que ya abrí los ojos hacía tiempo pero no podía hacerlo, no podía alejarme de ti,  me faltaba aquel motivo que me dijera "basta", pero un "basta" muy fuerte. Y ya lo conseguí, solo necesitaba que me cansaras más de lo que estaba para olvidarme de todo y seguir hacia adelante, para no mirar más el pasado, ni tus fotos, ni tus mensajes, ni tus mentiras....nada.
Igual me adelanto y digo que no me vas a importar más en la vida, pero es que hoy en día es lo que siento, que no mereces nada, que has perdido mucho más que yo. He luchado hasta el final por intentar que todo saliese bien, por ti, por mí, por las dos, por él, y si no ha salido puedo decir que no es cosa mía, he hecho lo que he podido, dejé el orgullo, olvidé tus peleas, te animé en momentos malos, mientras primero jugabas con un "te quiero" y luego con un "me agobias, no tengo tiempo para ti ".  ¿Cómo has podido cambiar tanto? Y yo como tonta, guardándote las mejores de mis sonrisas, apoyándote en todo, cada vez que estabas mal....¿ para qué? Para que me ignoraras y ni siquiera contestaras mis mensajes.
Por fin he aprendido que no me haces falta para levantarme cuando me caigo, ni siguiera para seguir de pie, y que el luchar por una persona tiene también sus límites. Y el mío ya llegó.




jueves, 1 de agosto de 2013

Volver sin miedo a la batalla.

Dicen que los mejores guerreros no son los que siempre ganan sino los que vuelven si miedo a la batalla. Así es, nadie es mas valiente y mejor que otro por haberse quedado encima o por haber salido ganando a pesar de haber sido la provocadora de la batalla. Sentir impotencia, por el hecho de que luchaste, te dejaste la vida por muchos otros guerreros que se mataban entre ellos, y saliste perdiendo tú. ¿Cómo pueden los malos salir ganando en todo?
Todos dicen que hay que luchar por lo que se quiere, que hay que ser buena persona en la vida y no lastimar a nadie. Pero pocos saben que de nada sirve ir de buena por la vida, al fin y al cabo eres tú la que das todo y te quedas sin nada. Al fin y al cabo nadie se dará cuenta de tus buenas intenciones.
 Y pasan los años, y notas que es así, que has jugado bien y has perdido la partida. Quizás es que desde pequeños nos han involucrado una idea de luchar que verdaderamente no es la correcta. Siempre nos han dicho que hay que ayudar, que no hay que traer problemas, que hay que luchar por lo justo... Ahora entiendo porqué la gente es como es, porqué existen tantas personas falsas y criticonas. Ahora entiendo todo. Me imagino que habrá mucha gente a la que le ha pasado lo mismo, y han aprendido que de poco sirve darlo todo por alguien, lo único que obtendríamos sería quedarnos sin nada, decepcionados, y miles de vueltas a tu cabeza pensando en que puto momento te confundiste o hiciste algo mal. Deja de pensar, no hiciste nada malo, simplemente es que no se puede ir de buena por la vida. Solo eso. Porque nada es para siempre, porque esa persona terminará un día alejándose de ti, y lo único que conseguirías sería hacerte daño a ti misma.
Pero pienso que después de todo, luché bien, fui una buena guerrera, digna y fiel a mis pensamientos. Me di cuenta que los guerreros también se cambian de bando simplemente por conveniencia, por obtener beneficio. Pocos se dejan llevar por sus sentimientos y casi ninguno piensa más por los demás que por sí mismo. Yo pensé en los demás antes que en mí, si me tenía que joder lo hacía y punto. Fallo mío. Solo quedé yo conmigo misma a pesar de haber tirado por el camino correcto...mi acompañante se cambió de bando. Yo lo sabía, me lo imaginaba mientras caminaba por tierras arrebatando a los malos e incluso tuve pruebas de ello, pero él nunca lo quiso reconocer quizás por vergüenza, quizás porque sabía que me estaba traicionando, o quizás porque el también recordaba aquel momento cuándo me lastimaron en el que me dijo "jamás podré perdonar el daño que te hizo". Y los ves ahora ahí, en un mismo bando, y tu en el otro, ¿Qué ha pasado? Si lo di todo por los dos...¿Cómo he podido salir perdiendo?
Aún así aprendí que nada te puede echar atrás, ni una batalla, ni una guerrera, ni nada. Y que los mejores guerreros son los que vuelven sin miedo a la batalla, así como lo hago yo, así porque aunque seas del bando contrario ni mis miedos, ni los convenidos que me dejaron, ni el dolor, va a hacer que me rinda. Porque si hay alguien que se levanta y le echa ganas al asunto para conseguir la victoria olvidándose de todo, esa yo soy.


viernes, 26 de julio de 2013

Lágrimas de superación.

Estoy llorando, sí. Otra vez llorando, pero esta vez son lágrimas de superación. Quisiera transmitir toda la felicidad que siento ahora mismo pero es tal que ni siquiera mis palabras pueden describirla. No sabes cuanto te he echado de menos...Ni  te puedes imaginar cuanto me has echo falta en mi vida todo este tiempo, en los ratos malos no existía ninguna persona que pudiera abrazarme de la misma forma que lo hacías tú y que me dijera "tu puedes, pequeña", en los buenos tampoco estabas para poder decirte: "conseguí lo que me propuse, vente, vamos a celebrarlo". Yo nunca supe encontrarte en otra piel. No sabes lo que he pensado en ti cuando me salían las cosas bien, cuando pasé la prueba de Selectividad o cuando me dieron hasta Mención Especial en el instituto, tu siempre confiabas en que lo conseguiría. O simplemente en los días en los que estaba nerviosa y no sabía en lo que sostenerme. 
Dicen que el orgullo nos impide hacer muchas cosas en la vida pero también sé que muchas veces dependemos incluso del orgullo de la otra persona, y por fin conseguimos dejarlo atrás. Quizás todo este año y medio en el que no hemos estado juntas nos ha venido bien para darnos cuenta de la amistad tan bonita que teníamos y que por tontas perdimos. Pero nunca es tarde, siempre existe un mañana que nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien y para entender de verdad quién nos importa en la vida. Y a mi me importas tú. Mucho, y lo sabes. ¿Cómo no voy a estar feliz? Si fuiste el deseo que pedí en la tarta de mis 18 años, otro momento especial en el que no estuviste, tu pequeña se hacía grande, o en las noches en las que veía una estrella fugaz y automáticamente me acordaba de tí, o simplemente en aquellas tardes en las que venía mi hermanita pequeña con una flor para que soplara y pidiera un deseo...
Demasiadas noches leyendo cartas y mensajes tuyos antes de dormir. Demasiados recuerdos enlatados en una fotografía. Demasiadas historias vividas contigo tras una canción, una canción que nos dedicamos y que nunca dejé de escuchar. Ahora me siento orgullosa, por no haberme rendido contigo, por haberte buscado día a día hasta debajo de las piedras y por haber conseguido que vuelvas a mi vida, que falta hacía ya.
Al escribir esto, solo pasean por mi cara lágrimas, que como dije antes son de superación, de haber cumplido un sueño, que volvieras tú, pero no por eso voy a dejar de soñar y volver de nuevo a la realidad,  porque ahora lo que más deseo en este momento, es que vuelva a verte, a darte tantos abrazos como no he podido hacer en todo este tiempo, a vivir contigo momentos de risas, de locuras, de llantos, y por supuesto que volvamos a ser lo que éramos antes.
Esa sensación que sientes cuando has estado esperando algo durante mucho tiempo y por fin vuelve. Esa, sí.




jueves, 18 de julio de 2013

Perdón por querer hablarte siempre.

Me equivoqué. ¿Cómo pude volver a caer en el mismo error? Por una vez creía que lo nuestro podría salir adelante, que esta vez si era la mía. Y ahí es cuándo volví  a quedarme sola, dolida, llorando y tumbada en la cama con una canción de fondo de esas que aún te hacen llorar más pero que no puedes dejar de escuchar. No la quería quitar, no quería escuchar el sonido de mis llantos en el silencio de la habitación...no quería escuchar nada...¿Cómo podía haber caído tan bajo? Ni siquiera él se lo había tomado tan serio como yo lo hice, ni siquiera le importaba lo mínimo respecto a mí.
Duele ponerle todo el empeño y el cariño a algo que resulta ser un engaño y darme cuenta que no había nada detrás de todo eso que a mí me hacía feliz. No sabes cuánto duele escribirte un mensaje con toda la ilusión del mundo y tener la sensación de que molestas, de que de un día para otro ya no es lo mismo, que todo a cambiado, y no saber en que momento fue ni cómo. Lo único que sé que demasiadas ganas le puse a algo que no me correspondía. Tonta de mi...
Ni te imaginas lo que deseaba que por una vez algo me saliera bien. Solo una vez. Y en los mismos momentos estabas tu ahí, haciéndome ver que sí, que eras mío y yo tuya, que nadie iba a conseguir romper el esfuerzo de los dos durante días.
Ahora solo se me ocurren argumentos para no dejarte ir, pero quizás esas ganas de luchar, desaparecieron hace mucho tiempo. Sí, quizás por cansancio de dar tanto y recibir tan poco....o quizás por que no lo merezcas. Igual tampoco merezcas que te dedique más líneas o que siga pensando a ti ..pero déjame que te diga una última cosa: perdón. No, no te extrañes. Perdón por haberme importado tanto y por querer pasar demasiados momentos hablando contigo. Momentos en los que solo existíamos tu y yo, y dos móviles por medio. Momentos en los que el hecho que tardaras en contestar hacía ponerme triste. Perdón si no me querías hablar tanto como yo a ti  Perdón si te contaba alguno de mis dramas cuándo a ti no te interesaban. Perdón por mirar tanto tu última conexión. Lo siento, de verdad . Solo era yo, extrañándote.








jueves, 11 de julio de 2013

"Te afecta todo" decía.

A veces me pregunto de qué sirve contarle tu pasado a las personas con las que tenemos confianza hoy en día. Pensaba que así ayudaría a que supieran un poco más de mí y que justificaran ciertas actitudes que pudiera tener frente a algún tema, especialmente los enfados, pero realmente no sirve de nada. 
"Es que te afecta todo" decía. No sé cuantas vueltas le llevo dado a la frase desde el momento. Que me afecta todo....ya. Ni siquiera pudiste darte cuenta de que ese no era el problema, de que eso ni existía. Pero ya veo el interés que le pone la gente a tu vida cuando le contamos nuestros males. No es fácil volver a revivir historias y volver a ponerte en la situación solo para poder compartirlas contigo, mientras aparentas que ya no duele, con una sonrisa falsa y una risa de esas que salen cuando no tenemos ganas de nada. Enguruñar los ojos para evitar que caigan lágrimas... No es fácil, no. Pero ni por esas, tienes tiempo para serme comprensible.
"Es que le das mucha importancia a las cosas", quizás esa era la única contestación válida que podías haber tenido. Sí, le doy demasiada importancia a cosas que no merecen tanta, pero no por eso tienes el derecho a criticarme. ¿ Y sabes por qué? Porque ojalá no tengas que pasar por todo por lo que pasé yo para justificar mi actitud. Ojalá no tengas que vivir momentos que te marquen tanto hasta poder llegar a cambiar tu forma de ser, tu comportamiento ante cualquier situación. No todo lo que somos hoy, hemos sido siempre. Muchas veces las circunstancias de la vida determinan nuestra forma de ser.
Así que escúchame bien: ponte mis zapatos y recorre todo lo que yo he recorrido. Vive mis penas, mis alegrías, mis problemas, cáete y húndete donde yo lo he hecho, e intenta llevar toda esa mala suerte mejor de lo que yo la he llevado. Si eres capaz entonces tendrás todo el derecho a criticarme, a superarme, a saber más cosas de las que yo he aprendido a lo largo de mi vida... pero ahí comprenderás el porqué le daba tanta importancia a las cosas, el porqué me llevaba días y días llorando al escuchar una canción parecida a una historia mía, o el porqué de todas esas noches en vela dándole vueltas a las cosas....Entenderás por qué esa actitud con pequeñas tonterías .. Pero antes, no tienes ni idea de por lo que ha pasado una persona para que sea de esa forma.
Así es como se agradece la confianza que te tiene una persona cuándo te cuenta sus cosas por querer solo que le entiendas...

                        "Es que te afecta todo", decía.



miércoles, 3 de julio de 2013

¿Qué pasó, tiempo? ¿No lo curabas todo?

Hay momentos en los que miramos atrás y realmente no sabes que pasó. Solo sabemos que desde entonces nada volvió a ser lo mismo. Y cuando digo nada, es nada...
Ha pasado ya más de un año, un año en los que llevo dedicándote la mayoría de mis entradas. Y tú, sin darte cuenta. O quizás sí lo sepas pero verdaderamente te cansaste. Realmente no lo sé. A lo mejor es que tampoco sabes que existen estas líneas, estos párrafos, los cuales no habían sido posible sin el dolor que dejaste en mi vida. Así que mira, no todo lo que saco de haberte conocido es malo...Pero sí, párrafos que no son fáciles de escribir...Bien sabrías tú, que detrás de cada uno de ellos hay miles de historias vividas a tu lado que no solo permanecen hoy en día en palabras, sino también en lágrimas. Muchas lágrimas. Lágrimas que el tiempo no supo recoger y que verdaderamente no sé cuándo lo hará si es que lo hace. No entiendo cómo después de tanto tiempo sigues faltándole tantísimo a mi vida, ni siquiera la perspectiva de los años me hace comprender que fue lo que pasó, ...qué cojones hizo que cambiáramos tanto.
A veces me siento como una idiota, recordando y escribiéndote líneas que bien sé que nunca llegarán a tí....Sé que solo son palabras que quedarán en la memoria, en la mía y en la de muchos de los lectores que me leen cada día, y que algún día el tiempo las eliminará. El tiempo, sí, aquel al que todos mis conocidos nombraban cuando les decía que no te podía olvidar, que no podía seguir sin tí. Aquel que supuestamente iba a curar todo el daño que mi hiciste. El mismo que me iba a hacer olvidarme de tí....





lunes, 24 de junio de 2013

¿Cansada? ¿ De qué ?

Dicen que rendirse es sinónimo de cobardía, pero a veces el querer dejarlo todo a un lado y escapar del mundo que nos persigue, es el resultado de cansancio. Cansancio por querer currarnos las cosas y siempre obtener el mismo resultado. Cansancio por insistir en algo que no tiene futuro. Cansancio por intentar algo mientras la otra persona huye. ¿Pero porqué no se cansaba de buscar siempre lo mismo y fracasar?
Muchas veces pensaba que el problema era ella, que todo aquel pasado resacoso le había dejado una nueva forma de ser. Su carácter, su pensamiento, era absurdo. De todo pensaba mal, por todo se daba aludida e incluso creía que los demás querían hacerle daño cuando no siempre era así. Sin embargo era una buena persona, siempre pendiente de los demás, a pesar de dar mucho más de lo que recibía.
Ella siempre quería estar con aquella persona, de día, de noche, de risas, de llantos, le apreciaba muchísimo. Dicen que muchas veces las personas más raras y más tímidas que te puedas encontrar en la vida, son las más misteriosas. Y así fue.
Sin embargo aquella persona era más pasota, para ella, era otra más. Otra persona más con la que reir y pasar fiestas inolvidables. Pero otra de las muchas personas que le decían: “Es que te lo tomas todo muy a pecho” o “Eres difícil de comprender”.
-“Sí, muy difícil, y ¿sabes porqué? Porque te quiero dar algo, que no existe en el mundo ya, algo de lo que todos pasan…algo que este mundo perdió hace mucho tiempo y fue cambiado por falsedad”.
-“Quizás es que no funcionamos, no soy esa persona especial. No te puedo dar otro trato”.
Malditas palabras. ¿Cómo podía negar algo que realmente no había intentado? ¿Cómo se había metido en aquel mundo tan difícil para ella sabiendo lo mal que lo había pasado y negar no poder hacerlo después?
Así fue como una vez más, las palabras no se correspondieron con los hechos. Así fue, como volvía a sentirse una inútil que no podía controlar su ganas de encontrar algo real.  Y así es, como hoy en día muchas personas ciegas, pierden la luna por contar las estrellas.
Tanto esfuerzo sin obtener lo mismo, le cansaba. Los celos empezaban a florecer, otro de los muchos defectos que los problemas de su pasado le habían dejado. Malditos celos. ¿Por qué? Los celos no son del todo malos, el sentir que no eres más para una persona que el resto, era también signo de la importancia que le daba a ella. ¿Por qué no podían ser hermanas, inseparables, sin tener que haber otra persona de por medio a la que se le prefiera más?
Pero todo esto no eran paranoias suyas. Era algo que llevaba desde pequeña, el tener un alma gemela. El tener una verdadera amistad.

Y a lo largo de su camino, las decepciones iban sumándose. Estaba cansada. Cansada de no conseguirlo, cansada de perder amistades normales por optar a más. ¿ Cansada? ¿ Cansada de qué? De no encontrar a Grande….en otra piel. 


jueves, 9 de mayo de 2013

Es como llevarlo dentro.

Ciertas casualidades de esta semana me llevaron a recordar sobre el pasado. Es cierto que aprendí sobre muchos errores y también es cierto que por suerte o por desgracia olvidé demasiadas tonterías que antes me corrompían el alma. Pero si hay algo en serio, es que sigo siendo la misma, con más años, con más lecciones aprendidas, pero con el mismo corazón.
He observado que aún tengo esa necesidad de alma gemela, o quizás el sentirme bien con las personas de alrededor me haga recordar que un día me dejé el alma por gente a la que quería. Lo daba todo. Era como si de pronto el destino me hubiera puesto alguien en mi camino para siempre. Alguien que jamás me fallaría, pasara lo que pasara ella estaría ahí, para bien, para mal... Y desgraciadamente fueron pérdidas de tiempo, aunque no del todo lo veo así, fueron experiencias, momentos vividos que quedaron recogidos en fotos, en canciones, en lugares por los que no puedes evitar recordar al pasar por ellos, o en un simple estado de Tuenti.
Es muy difícil pedir alguien que lo sea, porque directamente no es algo que se pueda pedir, sino que debe surgir. Pero más difícil es pasar tardes de cachondeo con una persona que te recuerda mucho, y te entra ese gusanillo de querer averiguar si realmente es quién de verdad merece hacer todas esas locuras que hiciste algún día por gente que no lo mereció.



                                   Lo sé, nadie me entiende.

lunes, 29 de abril de 2013

Dudas

Ella no entendía nada de lo que estaba ocurriendo. Ni sus amigas, ni su familia, ni ninguna persona del universo o de aquellos planetas donde su cabeza se llevaba horas y horas imaginando. Ni siquiera él.
Simplemente creyó que no era nada de entender, sino de aceptar. Así que cogió su maleta y siguió su camino. Nada debía de afectarle e incluso durante varios meses la vida le sonrió, salía, se reía y hasta conoció gente nueva. Gente maravillosa que le hizo olvidarse de aquella tormenta. Lo que se le puede llamar todo un éxito pues en cuestión de poco tiempo la vida le había cambiado demasiado. No necesitaba mirar atrás, y si lo hacía era para ver lo alto que había llegado.
Sin embargo, dicen que el tiempo pone a cada uno en su lugar...y de todo lo que tenía más que claro,  empezó a tener dudas...Dudas que te atormentan, que no la dejaban vivir tranquila como antes lo hacía.
                           ¿De dónde provenían esas dudas? 
La duda era él. Era su sonrisa, sus ojos, los momentos de ambos abrazándose, besándose...La duda era si volver a subir a las nubes con él, o correr delante para que él no pudiera alcanzarte y que le acabara pillando hasta caer juntos en la arena de la playa. Reírse, rodar... La duda era él.






                                    Dicen que con el tiempo todo se entiende.

domingo, 31 de marzo de 2013

Una cosa si es cierta: fui más de lo que merecías...

"Tal vez no fui lo que querías ni resulté ser lo que necesitabas. Pero una cosa sí es cierta...fui más de lo que merecías". La frase retumbaba en su cabeza horas y horas, y entre tanta negatividad, entre tantos pensamientos de injusticia que había creado en su cabeza, llegaba a alguna conclusión: le había dado demasiada importancia a él. Porque para ella él lo era todo. Era lo primero que pensaba nada más levantarse, día tras día. Cuando se levantaba lo primero que hacía era mirar el móvil, con la esperanza de encontrar un "sobrecito" en novedades y ver su nombre. Con la esperanza de que él se acordara de ella como ella lo hacía de él día tras día. La desilusión la despertaba, no había nada de él, ni un solo rastro, pero no le importaba, miraba su última hora de conexión y se ponía a hacer sus cosas. 
Sin embargo al final del día siempre estaba él. Le agradaba pues era la última persona con quién hablaba antes de irse a la cama. Era el único porqué del "me quedo un poquito más" aunque tuviera que madrugar.
Cada día sentía más por él, incluso llegó a ser una de las primeras metas pendientes de su vida. Sus palabras, sus "boba", sus formas de tomarse las cosas, sus despedidas....todo la iba enamorándola más. Él decía también sentir por ella, del esfuerzo por poder hablar día tras día e incluso de llegar a la meta prometida.
Lo cierto es que las promesas fueron hojas que el viento movía... Ella había estado engañada por él, y él no la quería. "Ni ahora ni nunca, no sé que vueltas más hay que darle a la tuerca", dijo él tras meses, horas, segundos, en los que lo único que  había existido era él, ella y un teclado en medio Y entre sueños, historias imaginadas en su cabeza, planes que nunca se hicieron, y a tres días de estar juntos, todo terminó, como las películas, como los libros, y como terminan las cosas que podrían haber tenido un sentido...

viernes, 22 de marzo de 2013

Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido...

Hace varios días que llevo pensando en no escribir la batalla con la que llevo luchando...
Pero el no hacerlo supondrá ahogarme en mis propias penas, en mis derrotas, y en todo aquello que me irrita.
Sé que la vida sigue, que no hay nada que nos pueda estancar o alejar de nuestra felicidad....pero son tantas las situaciones que se encargan de hacerlo....
A veces las cosas de la vida no se trata de entenderlas...sino de aceptarlas, que es lo más complicado. Y se te meten en la cabeza, comienzas a darle vueltas y vueltas....e incluso aunque te den mil porqués nunca vas a lograr entenderlo. Cuando hay algo que no nos gusta, nos hace daño y nos lastima....ya puede haber millones de porqués, que a tí solo te sonarán a escusas...
Tantas ilusiones, tantos momentos vividos, tardes, noches, mañanas.....hablando, riendo o discutiendo....Es algo difícil de aceptar.....Y lo fácil que fue dañarme, tan tonta como siempre, luchando por lo que quería...esperando tantas promesas incumplidas...que solo quedaron en el cajón de las cosas esperadas y nunca hechas.. En el cajón de las ilusiones, de las decepciones y los fracasos.



miércoles, 6 de febrero de 2013

Frustaciones...

Y soy así. Plasmo cada enfado, cada angustia, cada parte de mí en un folio bien blanco. Y quién pudiera predecir los problemas de la vida, los enamoramientos...para luego prepararse y así no poder sufrir. Porque pensar en problemas se convirtió en una imagen de ti, y es entonces cuando miro miro al cielo, suspiro y pido alguien para mí. Alguien que te sustituya a ti. Sí, y lo sé, sé que estoy buscándote en otra piel.
Me han hecho tanto daño, que quiero volver atrás....dí tanto cariño a quién no se lo merecía, que días de melancolía llamaron a mi portal. Era la respuesta de haberme equivocado, de dar tanto por una persona que no mereció la pena y lo único que supe fue quererla más. Voy al revés que el mundo, cuánto menos daba, más quería yo.
Y no quiero volver a pasarlo mal, pero entiende que no te quiero perder. A veces pienso que mejor quererme a mí misma y no volver atrás, y que el tiempo hace el olvido, lo que hizo de mí en ti, pero en mi cabeza queda tu imagen desde el primer día que te conocí.
Y no puedo olvidar a la persona que me hizo pasar tantos bonitos momentos. Mi alma te reclama y yo sigo pensando en ti.