Duele ponerle todo el empeño y el cariño a algo que resulta ser un engaño y darme cuenta que no había nada detrás de todo eso que a mí me hacía feliz. No sabes cuánto duele escribirte un mensaje con toda la ilusión del mundo y tener la sensación de que molestas, de que de un día para otro ya no es lo mismo, que todo a cambiado, y no saber en que momento fue ni cómo. Lo único que sé que demasiadas ganas le puse a algo que no me correspondía. Tonta de mi...
Ni te imaginas lo que deseaba que por una vez algo me saliera bien. Solo una vez. Y en los mismos momentos estabas tu ahí, haciéndome ver que sí, que eras mío y yo tuya, que nadie iba a conseguir romper el esfuerzo de los dos durante días.
Ahora solo se me ocurren argumentos para no dejarte ir, pero quizás esas ganas de luchar, desaparecieron hace mucho tiempo. Sí, quizás por cansancio de dar tanto y recibir tan poco....o quizás por que no lo merezcas. Igual tampoco merezcas que te dedique más líneas o que siga pensando a ti ..pero déjame que te diga una última cosa: perdón. No, no te extrañes. Perdón por haberme importado tanto y por querer pasar demasiados momentos hablando contigo. Momentos en los que solo existíamos tu y yo, y dos móviles por medio. Momentos en los que el hecho que tardaras en contestar hacía ponerme triste. Perdón si no me querías hablar tanto como yo a ti Perdón si te contaba alguno de mis dramas cuándo a ti no te interesaban. Perdón por mirar tanto tu última conexión. Lo siento, de verdad . Solo era yo, extrañándote.

Bonito texto, tienes una nueva seguidora, también agradecerte que me sigas, y decirte que te espero de nuevo cuando quieras:)
ResponderEliminarUn beso bonita
http://lachicaconojosclaros.blogspot.com.es/
Muchas gracias!! Espero verte por aquí de nuevo =)
ResponderEliminarMenos mal que acabas dándote cuenta al final. Un besazo.
ResponderEliminar