viernes, 26 de julio de 2013

Lágrimas de superación.

Estoy llorando, sí. Otra vez llorando, pero esta vez son lágrimas de superación. Quisiera transmitir toda la felicidad que siento ahora mismo pero es tal que ni siquiera mis palabras pueden describirla. No sabes cuanto te he echado de menos...Ni  te puedes imaginar cuanto me has echo falta en mi vida todo este tiempo, en los ratos malos no existía ninguna persona que pudiera abrazarme de la misma forma que lo hacías tú y que me dijera "tu puedes, pequeña", en los buenos tampoco estabas para poder decirte: "conseguí lo que me propuse, vente, vamos a celebrarlo". Yo nunca supe encontrarte en otra piel. No sabes lo que he pensado en ti cuando me salían las cosas bien, cuando pasé la prueba de Selectividad o cuando me dieron hasta Mención Especial en el instituto, tu siempre confiabas en que lo conseguiría. O simplemente en los días en los que estaba nerviosa y no sabía en lo que sostenerme. 
Dicen que el orgullo nos impide hacer muchas cosas en la vida pero también sé que muchas veces dependemos incluso del orgullo de la otra persona, y por fin conseguimos dejarlo atrás. Quizás todo este año y medio en el que no hemos estado juntas nos ha venido bien para darnos cuenta de la amistad tan bonita que teníamos y que por tontas perdimos. Pero nunca es tarde, siempre existe un mañana que nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien y para entender de verdad quién nos importa en la vida. Y a mi me importas tú. Mucho, y lo sabes. ¿Cómo no voy a estar feliz? Si fuiste el deseo que pedí en la tarta de mis 18 años, otro momento especial en el que no estuviste, tu pequeña se hacía grande, o en las noches en las que veía una estrella fugaz y automáticamente me acordaba de tí, o simplemente en aquellas tardes en las que venía mi hermanita pequeña con una flor para que soplara y pidiera un deseo...
Demasiadas noches leyendo cartas y mensajes tuyos antes de dormir. Demasiados recuerdos enlatados en una fotografía. Demasiadas historias vividas contigo tras una canción, una canción que nos dedicamos y que nunca dejé de escuchar. Ahora me siento orgullosa, por no haberme rendido contigo, por haberte buscado día a día hasta debajo de las piedras y por haber conseguido que vuelvas a mi vida, que falta hacía ya.
Al escribir esto, solo pasean por mi cara lágrimas, que como dije antes son de superación, de haber cumplido un sueño, que volvieras tú, pero no por eso voy a dejar de soñar y volver de nuevo a la realidad,  porque ahora lo que más deseo en este momento, es que vuelva a verte, a darte tantos abrazos como no he podido hacer en todo este tiempo, a vivir contigo momentos de risas, de locuras, de llantos, y por supuesto que volvamos a ser lo que éramos antes.
Esa sensación que sientes cuando has estado esperando algo durante mucho tiempo y por fin vuelve. Esa, sí.




jueves, 18 de julio de 2013

Perdón por querer hablarte siempre.

Me equivoqué. ¿Cómo pude volver a caer en el mismo error? Por una vez creía que lo nuestro podría salir adelante, que esta vez si era la mía. Y ahí es cuándo volví  a quedarme sola, dolida, llorando y tumbada en la cama con una canción de fondo de esas que aún te hacen llorar más pero que no puedes dejar de escuchar. No la quería quitar, no quería escuchar el sonido de mis llantos en el silencio de la habitación...no quería escuchar nada...¿Cómo podía haber caído tan bajo? Ni siquiera él se lo había tomado tan serio como yo lo hice, ni siquiera le importaba lo mínimo respecto a mí.
Duele ponerle todo el empeño y el cariño a algo que resulta ser un engaño y darme cuenta que no había nada detrás de todo eso que a mí me hacía feliz. No sabes cuánto duele escribirte un mensaje con toda la ilusión del mundo y tener la sensación de que molestas, de que de un día para otro ya no es lo mismo, que todo a cambiado, y no saber en que momento fue ni cómo. Lo único que sé que demasiadas ganas le puse a algo que no me correspondía. Tonta de mi...
Ni te imaginas lo que deseaba que por una vez algo me saliera bien. Solo una vez. Y en los mismos momentos estabas tu ahí, haciéndome ver que sí, que eras mío y yo tuya, que nadie iba a conseguir romper el esfuerzo de los dos durante días.
Ahora solo se me ocurren argumentos para no dejarte ir, pero quizás esas ganas de luchar, desaparecieron hace mucho tiempo. Sí, quizás por cansancio de dar tanto y recibir tan poco....o quizás por que no lo merezcas. Igual tampoco merezcas que te dedique más líneas o que siga pensando a ti ..pero déjame que te diga una última cosa: perdón. No, no te extrañes. Perdón por haberme importado tanto y por querer pasar demasiados momentos hablando contigo. Momentos en los que solo existíamos tu y yo, y dos móviles por medio. Momentos en los que el hecho que tardaras en contestar hacía ponerme triste. Perdón si no me querías hablar tanto como yo a ti  Perdón si te contaba alguno de mis dramas cuándo a ti no te interesaban. Perdón por mirar tanto tu última conexión. Lo siento, de verdad . Solo era yo, extrañándote.








jueves, 11 de julio de 2013

"Te afecta todo" decía.

A veces me pregunto de qué sirve contarle tu pasado a las personas con las que tenemos confianza hoy en día. Pensaba que así ayudaría a que supieran un poco más de mí y que justificaran ciertas actitudes que pudiera tener frente a algún tema, especialmente los enfados, pero realmente no sirve de nada. 
"Es que te afecta todo" decía. No sé cuantas vueltas le llevo dado a la frase desde el momento. Que me afecta todo....ya. Ni siquiera pudiste darte cuenta de que ese no era el problema, de que eso ni existía. Pero ya veo el interés que le pone la gente a tu vida cuando le contamos nuestros males. No es fácil volver a revivir historias y volver a ponerte en la situación solo para poder compartirlas contigo, mientras aparentas que ya no duele, con una sonrisa falsa y una risa de esas que salen cuando no tenemos ganas de nada. Enguruñar los ojos para evitar que caigan lágrimas... No es fácil, no. Pero ni por esas, tienes tiempo para serme comprensible.
"Es que le das mucha importancia a las cosas", quizás esa era la única contestación válida que podías haber tenido. Sí, le doy demasiada importancia a cosas que no merecen tanta, pero no por eso tienes el derecho a criticarme. ¿ Y sabes por qué? Porque ojalá no tengas que pasar por todo por lo que pasé yo para justificar mi actitud. Ojalá no tengas que vivir momentos que te marquen tanto hasta poder llegar a cambiar tu forma de ser, tu comportamiento ante cualquier situación. No todo lo que somos hoy, hemos sido siempre. Muchas veces las circunstancias de la vida determinan nuestra forma de ser.
Así que escúchame bien: ponte mis zapatos y recorre todo lo que yo he recorrido. Vive mis penas, mis alegrías, mis problemas, cáete y húndete donde yo lo he hecho, e intenta llevar toda esa mala suerte mejor de lo que yo la he llevado. Si eres capaz entonces tendrás todo el derecho a criticarme, a superarme, a saber más cosas de las que yo he aprendido a lo largo de mi vida... pero ahí comprenderás el porqué le daba tanta importancia a las cosas, el porqué me llevaba días y días llorando al escuchar una canción parecida a una historia mía, o el porqué de todas esas noches en vela dándole vueltas a las cosas....Entenderás por qué esa actitud con pequeñas tonterías .. Pero antes, no tienes ni idea de por lo que ha pasado una persona para que sea de esa forma.
Así es como se agradece la confianza que te tiene una persona cuándo te cuenta sus cosas por querer solo que le entiendas...

                        "Es que te afecta todo", decía.



miércoles, 3 de julio de 2013

¿Qué pasó, tiempo? ¿No lo curabas todo?

Hay momentos en los que miramos atrás y realmente no sabes que pasó. Solo sabemos que desde entonces nada volvió a ser lo mismo. Y cuando digo nada, es nada...
Ha pasado ya más de un año, un año en los que llevo dedicándote la mayoría de mis entradas. Y tú, sin darte cuenta. O quizás sí lo sepas pero verdaderamente te cansaste. Realmente no lo sé. A lo mejor es que tampoco sabes que existen estas líneas, estos párrafos, los cuales no habían sido posible sin el dolor que dejaste en mi vida. Así que mira, no todo lo que saco de haberte conocido es malo...Pero sí, párrafos que no son fáciles de escribir...Bien sabrías tú, que detrás de cada uno de ellos hay miles de historias vividas a tu lado que no solo permanecen hoy en día en palabras, sino también en lágrimas. Muchas lágrimas. Lágrimas que el tiempo no supo recoger y que verdaderamente no sé cuándo lo hará si es que lo hace. No entiendo cómo después de tanto tiempo sigues faltándole tantísimo a mi vida, ni siquiera la perspectiva de los años me hace comprender que fue lo que pasó, ...qué cojones hizo que cambiáramos tanto.
A veces me siento como una idiota, recordando y escribiéndote líneas que bien sé que nunca llegarán a tí....Sé que solo son palabras que quedarán en la memoria, en la mía y en la de muchos de los lectores que me leen cada día, y que algún día el tiempo las eliminará. El tiempo, sí, aquel al que todos mis conocidos nombraban cuando les decía que no te podía olvidar, que no podía seguir sin tí. Aquel que supuestamente iba a curar todo el daño que mi hiciste. El mismo que me iba a hacer olvidarme de tí....