miércoles, 18 de marzo de 2015

Poema 1

Y qué sería del cielo sin su sol resplandeciente de cada día.
Y qué sería del cisne si no es rodeado de patitos feos en la bahía.
Y qué sería de la Luna sin unos ojos que la miran
Y qué sería de mí sin unas letras a las que agarrarme y un bolígrafo cargado de tinta.

Y quién sabe de mi vida,
si no hay nadie que sepa bucear
ni ver tras las aguas que sueñan ser nítidas
y que no pueden,
y que se mueren,
y que ellas mismas se ahogan

por no encontrar una salida.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Una vista atrás, dolor y cambio

Quizás hoy es uno de esos días en los que vuelves a releer tus escritos y piensas, ¿Qué estuve haciendo todo este tiempo? Hacía muchísimo tiempo que no empleaba un poco de mi tiempo volviendo a expresar mis sentimientos. O sí, quizás si lo hice pero no de esta manera. Quizás estuve todo estos meses intentando tener esta mente un tanto entretenida y no machacarme volviendo a recordar lo que tanto tiempo dediqué a olvidar. Entretenerse, eso es, esa es la palabra. ¿Y qué más da ahora lo que significan ahora las palabras? qué más da ahora lo que significan las cosas...cuando siempre va a venir algo que lo cambie todo... Y es que un día te despiertas y notas que algo cambió dentro de ti, que ya no eres la misma, algo que sucedió de una noche a otra. Luego, sigues pensando y llegas a la conclusión de que no fue de una noche a otra, que no ocurrió tras un despertar....sino que algo en ti empezó a experimentarse de forma diferente....y no fueron dos o tres días, sino que fueron meses o incluso años en los que las experiencias y las situaciones de la vida hicieron de ti otra persona. ¿Qué injusto no? Bah, ¡puede que no sea a mal¡ Pero ¿y qué? ¿qué pasaron con aquellos ojos marrones brillantes incapaces de hacer daño? ...Se convirtieron en mares...
Y así es, al parecer nada puede permanecer eternamente como lo era antes, ya no hablo de relaciones ni nada de ese  mundo, sino un simple carácter, una simple persona... y acabará un momento en el que todos y todas seamos iguales.
Y maldita sea, maldita sean las experiencias que te hicieron cambiar, porque te estarán persiguiendo toda la vida, porque aunque no te mataron físicamente, sí acabaron con la persona que eras antes.
                                     ...Porque el dolor cambia, y no sabe él cuanto...

martes, 8 de julio de 2014

Ella no vivía, sobrevivía.


Sé que hay veces que te sientes como una completa idiota. Miras fotos, mensajes, recuerdos...y te das cuenta que lo perdiste todo, que por un momento tuviste la felicidad en tus manos y dejaste ir por estar pensando en gilipolleces, por querer buscar más de lo que tenías. ¿Y ahora? Ahora no tienes nada.
Eres incapaz de vivir con tiempo libre porque sabes perfectamente que si tienes tiempo de pensar, vas a ahogarte una vez más en tus propias penas y vas a mirar hacia atrás. Lo sabes. Lo sabes y lo haces, luchas con todas tu fuerzas para no interesarte por esas personas, pero no puedes y las ganas ganan a tus fuerzas. Demasiado triste para ser verdad. Y en ese punto, justo ahí, te das cuenta que las cosas ya no son como antes, que ellos están bien, que han encontrado su sitio ¿Y tú? Ahí sigues, hundida en tu propia miseria, sabiendo que no eres feliz sin ellos...que no hay un solo día en el que no puedas acordarte de ellos, que no hay una sola noche sin que dejen de correr tus lágrimas.
El paso de los días, las mañanas en las que tienes que dejar de soñar para enfrentarte en una nueva batalla, porque cada día que amanece es un reto que hay que superar, es una lucha por sobrevivir. Ya hasta el salir a la calle te duele, aunque sabes que a veces no tienes ni con quien ir...pero lo peor de todo es que pides ayuda y no la encuentras, no hay nadie que pueda entenderte sin tomárselo a broma. Todos creen que es pasajero, y la misma respuesta de siempre: “Ya vendrán tiempos mejores”, como si eso arreglara algo o pretendiendo que con eso te sentirías mejor. ¿Y todo porqué? Porque has vivido ya tantas cosas que de cierta manera aparentas estar bien, finges que estás satisfecha con todo, pero en el fondo estás hecha pedacitos, estás hundida y no eres feliz.

sábado, 26 de abril de 2014

Ahí estaba, escondida bajo la neblina de mis lágrimas.


Mil veces me equivoqué. Otras tantas me encapriché con la persona equivocada. Cientos de noches llorándole y explicándole cómo me sentía. Ciento y una en las que ella me escuchaba, me prestaba su tiempo y me consolaba. Ciento y dos en las que yo volvía a caer en el mismo error.
Tantísimo tiempo culpando a la vida por quitarme aquello que yo hasta entonces creía que era mío, pero eran momentos que no te das cuenta que lo que se va es porque no es tuyo, que lo que nos corresponde de verdad es lo que vendrá o lo que tenemos enfrente, momentos por los cuáles pasamos todos en alguna situación de nuestra vida. Pero aunque sea tarde, acabamos madurando y comprendiendo todo. Y como al niño pequeño que llora porque no encuentra su juguete y no se percata de que lo tiene en las manos, igualmente yo no me di cuenta antes de que lo que tanto tiempo  estaba buscando, lo que tantísimo estaba llorando y machacándome a mi misma por no tenerlo, estaba escuchándome mientras yo me desahogaba y le reprochaba a la vida porqué merecía que otras personas se hubieran hecho pasar por eso y luego me hubieran lastimado.
Estaba ahí, llorando cuando yo lloraba, abrazándome cuando lo necesitaba, preocupándose cuando caía enferma.   Estaba ahí como el mismo reflejo de la luz evitaba que mis ojos pudieran verla.


lunes, 21 de abril de 2014

Esa vez en la que no me equivoqué

Hoy es uno de esos días en los que te paras a pensar y tienes ganas de escribir y expresar lo que sientes. Y es que es mirar atrás y ver todas las lecciones aprendidas, todos los tropiezos, todos los "de verdad que va a ser la última vez" que acabaron siendo ironía, todas las tonterías de las que hacía algo importante, todos los momentos felices, de risas, de ratos inolvidables, toda mi vida. Es mirar atrás y decirle a alguien que en ese momento está cerca tuya un "te acuerdas cuando..." y acabar soltando una por una todas esas carcajadas acumuladas en recuerdos, en vivencias...
Pero sobre todo es darte cuenta de que no te equivocaste en ninguna de las decisiones importantes que tuviste que tomar, decisiones gracias a las cuales hoy estoy como estoy y donde estoy. Sentir esa satisfacción por dentro y pensar "Cris, hiciste bien", si sobre todo son de esas que te cuesta decidirte, que suponen un gran cambio en tu vida, por un motivo u otro.

Es ver que por un momento tuviste esa valentía y te armaste de fuerza para tomar esa decisión, fuera de importancia o no. Porque lo que está claro es que el tiempo hace que las cosas pierdan o ganen importancia, y lo que era antes importante, puede que hoy no.
Y levantarte por las mañanas, hacer lo que te gusta, disfrutar el día viendo a estas personitas, muchas nuevas, otras de toda la vida. Sentir la satisfacción de haber hecho lo correcto, de estar feliz, de no tener que buscar los buenos momentos, porque ahora vienen solos, seguir llevando esa amiga por dentro, la misma que cuando era peque buscaba esa amiga de películas, esa "Best Friend" o alma gemela que muchas soñamos un día.

Querer cumplir tus sueños día a día y tener esa sensación de felicidad, pero más aún cuando esa felicidad de hoy es el resultado de una decisión importante que tomaste en aquel momento.

sábado, 15 de febrero de 2014

De todo, menos de ti.

Hace mucho que no te escribo, probablemente dos meses, pero el escalofrío del fluir del tiempo me hace asimilarlo con eternidad. Una eternidad, sí. Una eternidad en la que no he dejado ni un momento de pensarte, de intentar encontrarle una explicación a todo lo ocurrido, de intentar encontrarle una explicación a ti. Sí, pues no entiendo porqué a veces la vida es tan injusta.... Vale que no te pueda tener en mi vida tanto como quisiera, vale que seas un aire de ir y venir a mi vida (aunque muchas veces haya sido yo la que iba a buscar ese aire y traerlo para poder volver a respirar tranquila), vale que un día me quieras y al otro me odies, ya he aprendido a aceptar todo eso, pero lo que no me vale es que no pueda olvidarte.

Ahora sé que el hecho de estudiar no me sirve solo para llegar a ser alguien en la vida, sino para tener también la cabeza tan ocupada que no deje espacio para ti, para pensarte, para entristecerme....necesito estar distraída.
Seguimos en un sin vivir, en un mundo en el que todo me recuerda a ti, sobreviviendo noches en las que soy capaz de olvidarme de todo, claro que, menos de ti.

domingo, 3 de noviembre de 2013

No se puede ser fuerte con alguien que es tu debilidad.

Lo intenté, de verdad que lo intenté...pero no pude. Le puse todo el empeño del mundo, todas mis ganas, todas mis fuerzas, pero está comprobado que no puedo ser fuerte con alguien que es mi debilidad. 
Quise seguir adelante, intenté ser feliz con otras personas y olvidar toda aquella (no sé si horrible o hermosa) historia que habíamos vivido, pero cada vez que pisaba la calle y recordaba que por ahí pasabas tú día a día, mis ojos empezaban a buscarte entre la mirada de la gente. No te veía ni tampoco sé si es lo que quería, tenía y sigo teniendo tantas dudas contigo... 
Se me escapan algunas lágrimas al intentar echar fuera todo lo que pienso y siento, pero ni siquiera con las palabras soy capaz de transmitirte cuantísimo me importas a pesar de haberme hecho tanto daño porque...acabaste conmigo, acabé destruida viendo pasar los días y que no estuvieras a mi lado. 
Pero como suelen decir por ahí, todo se paga. Y ahora sé que lo estás pasando fatal, puedo verlo en tus ojos, quizás ahora todo el daño que me hiciste lo estás sintiendo tú, bueno..no todo, ya sabes como acabé yo.... Y aun sabiendo que es tu paga, quiero ayudarte, necesito estar ahí contigo en esos momentos por los que estás pasando, quiero que me tengas presente para todo, quiero hacerte reír y verte con una sonrisa en la cara cada vez que hablamos, quedamos y compartimos momentos. Momentos que no acabo de entender por qué son tan importantes para mí, si solo me trajeron dolores y malas pasadas...pero lo cierto es que me siento como si volara en cada uno de ellos porque a pesar de todo eres especial para mí.



Que alguien me explique por qué significas tanto para mí, si siempre acabaremos igual de mal, y ya sabemos que es difícil volar cuando esperas la caída...