sábado, 8 de diciembre de 2012

¡ Que grande ironía !

Un año. Ayer un año. Dios... un año que le vino todo aquello. Lo interpreto como una ráfaga de aire, porque fue tan de pronto y además le inspiró. Le inspiró en empezar a creer que era posible cumplir el sueño que había estado esperando siempre. Y la verdad, no lo sé, si ese sueño se cumplió por temporada, o realmente no estaba cumplido. Es curioso, sabéis?  Sí, porque ayer fue un día que no sabía como tomárselo.  Adoptar el pensamiento de pasota y decir, mira, hay que superar el día, o aprovecharlo para pensar en todo lo que había pasado. Y verdaderamente, le era imposible no acordarse de todos aquellos momentos, recuerdos malos, buenos...y decir, esto es grande! Grande..quién mejor sino. Grande en el sentido de referirse a algo que no te cabe dentro, importante, inolvidable, pero grande también en el sentido de que esto es para reírse  para llorar al mismo tiempo. Sí, porque no os podéis ni hacer una idea de las cosas y las situaciones que se montan en su vida. Es que te paras a pensar y como se ha podido a llegar a tal tensión y a  un año de pasar de no poder separarte de alguien a no hablarte. Ay por dios...lo que yo diga, estas cosas no son normales. Necesito una explicación, del destino, de ese mismo. ¿Cómo amigas que realmente son o han sido amigas de verdad, pueden llegar hasta tal punto de no hablarse y de no olvidarse a la misma vez? Y ahora me dirá, si fueran amigas de verdad, no estarían así. La cosa es que ni comen ni dejan comer. Ni quieren estar separadas, ni pueden estar juntas. A veces pienso en que el problema que tienen es que se tuvieron tanto aprecio que se les fue de la mano. Y mira que soy de esas personas que no creen en el destino porque no creo que exista una fuerza sobre-elevada que te lo entregue todo y que al mismo tiempo te lo arrebate, pero si realmente no fueran tan amigas de verdad, podría haber pasado un año y que después de tantísimo jaleo se quieran tanto como el primer día? No lo sé, es un jaleo para llevarse horas y no descubrir que lo que hay más que nada es un orgullo detrás de todo. Y que todo quedará olvidado en cuánto P venga a A. y B solo sea un pasado que ni se recuerde. Y podría ser también que A esté hablando en tercera persona desde hace rato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me hace mucha ilusión que me comentes y compartas tu opinión =). Gracias.