El momento en el que tu apareciste, no supe como agradecerle al mundo haberte conocido. Quizás fue pura coincidencia o ya estaba escrito pero fue lo mejor que me ha pasado en la vida. Todavía recuerdo esa primera vez que te vi...me fascinaste con tu sonrisa, fue impresionante. Mis ojos solo querían encontrar una conexión con los tuyos y ahí fue...cuando conocí al hombre de mi vida. Tus bellos ojos marrones brillaban como casi dos gotas de agua perfectas...Tu perfume tan característico que me dejaba sin palabras. ¿ Nunca te ha pasado que al ir por la calle y oler su perfume, solo quieres darte la vuelta y pensar que es él? A mí, contigo me pasa todos los días... Quizás hallan verdades que den a las ilusiones dónde más duelen, quizás me hizo mal ver que un día me fallaste, pero a pesar de ello...TE PERDONÉ.
Es cierto eso de que el amor verdadero no traiciona, pero también es cierto que el amor verdadero también perdona. Hay que comprender que todos cometemos errores, aprendemos, luchamos, reímos, amamos y lloramos, pero puedo asegurar que nadie lloró como lo hice yo, que nadie luchó por ti como lo hice yo, que nadie fue capaz de amarte como yo lo hago, que yo fui la única que aceptó el "Solo Amigos" a pesar de querer una vida contigo.
Y a pesar de que yo no forme parte de tu vida, a pesar de que no sea nadie para ti, tú para mí formas parte de la mía, formas parte de mi ser, de mi mundo, cada hora del año y cada día del siglo.
La tristeza es el mejor método de escritura, la felicidad no tiene tiempo para ello.
viernes, 28 de diciembre de 2012
jueves, 27 de diciembre de 2012
Palabras al viento
Ojalá algún día pasaras por aquí, y te pararas a leer un poco. Abrieras los ojos y pensaras de verdad, maduramente en todo. Le lleva echando de menos bastante tiempo. Sabe que estás mal, le gustaría ayudarte en todo, volverte abrazar, tener esa ilusión cada mes de veros, pero no le dejas. Le encantaría que fueras el mismo de antes, pues si cambias perderías mucho. Está feliz, pero eres el último toque que le falta al pastel, ese decorado de chocolate que muchas veces es lo que más gusta. Todos los días piensa en conectarse, y decirte muchísimas cosas, contarte millones de anécdotas, poneros al día, pero es tu actitud la que le quita las ganas de hacerlo. Cree que no te molestará más, pero si algún día le echas de menos, no tardes en buscarle, no pierdas el tiempo, él de verdad te merece la pena como ninguno de todos los que has tenido, como el único que tuviste y tendrás siempre que tu quieras.
El cuento de Nunca Volvería seguiría su juego hasta adentrarse en las esquinas más profundas de los interiores humanos.
El cuento de Nunca Volvería seguiría su juego hasta adentrarse en las esquinas más profundas de los interiores humanos.
sábado, 22 de diciembre de 2012
Mi 2012
Y llegamos al final de 2012. Me paro a pensar y me doy cuenta de las vueltas que da la vida, eh?
Primero de todo dar las gracias a todas aquellas personas que me han sacado una sonrisa este año, a aquellas que me han apoyado, a los que me han hecho seguir adelante, a buscar mis espectativas, a encontrar la felicidad en algunos momentos en los que me ha hecho falta, porque la verdad que este año ha tenido tela. Tela tanto en lo bueno como en lo malo, y la verdad que ambos, me han hecho una vez más aprender. Dicen por ahí que nunca te acuestas sin aprender nada nuevo, y no saben cuánta razón tienen.
Así que además de dar las gracias a todos los que me han hecho feliz, también darlas a los que me han dado la oportunidad de hacerme más fuerte, de conocer más el mundo en el que vivo, y de entender más ciertos momentos. Momentos que nunca olvidaré, tardes para recordar, frases, incluso mínimas palabras que se quedaron en la memoria. Cosas como que la gente vienen y va, está más que claro. Toda persona que pase por tu vida, te aporta algo, si os habéis conocido es por algo, no es nada de casualidad. ¿Te quieres ir? Vete, no importa, tu adiós será el hola de otra persona, una persona que seguramente valdrá más la pena, una persona que te valorará más que las anteriores. Solo se quedan los mejores, recuerda. Y ahora, como en todas las cosas, los finales son lo mejor. Son momentos para mirar atrás y ver donde estabas, y donde estás. Y viendo esto, la verdad no te merecerá la pena parar. Puedo decir que en este 2012 he cumplido muchas de las cosas que me había propuesto, y he podido ver que soy una persona que quiere lo que busca, y lo que busca encuentra. Que si no estoy bien aquí, me voy al lugar donde creo estar mejor, y lo consigo. Todos los que me conocen saben por dónde voy. Y sinceramente podría escribir sobre muchísimos momentos que no olvidaré nunca, aunque dicen que lo que más duele es lo que nunca se olvida.
Así que además de dar las gracias a todos los que me han hecho feliz, también darlas a los que me han dado la oportunidad de hacerme más fuerte, de conocer más el mundo en el que vivo, y de entender más ciertos momentos. Momentos que nunca olvidaré, tardes para recordar, frases, incluso mínimas palabras que se quedaron en la memoria. Cosas como que la gente vienen y va, está más que claro. Toda persona que pase por tu vida, te aporta algo, si os habéis conocido es por algo, no es nada de casualidad. ¿Te quieres ir? Vete, no importa, tu adiós será el hola de otra persona, una persona que seguramente valdrá más la pena, una persona que te valorará más que las anteriores. Solo se quedan los mejores, recuerda. Y ahora, como en todas las cosas, los finales son lo mejor. Son momentos para mirar atrás y ver donde estabas, y donde estás. Y viendo esto, la verdad no te merecerá la pena parar. Puedo decir que en este 2012 he cumplido muchas de las cosas que me había propuesto, y he podido ver que soy una persona que quiere lo que busca, y lo que busca encuentra. Que si no estoy bien aquí, me voy al lugar donde creo estar mejor, y lo consigo. Todos los que me conocen saben por dónde voy. Y sinceramente podría escribir sobre muchísimos momentos que no olvidaré nunca, aunque dicen que lo que más duele es lo que nunca se olvida.
sábado, 8 de diciembre de 2012
¡ Que grande ironía !
Un año. Ayer un año. Dios... un año que le vino todo aquello. Lo interpreto como una ráfaga de aire, porque fue tan de pronto y además le inspiró. Le inspiró en empezar a creer que era posible cumplir el sueño que había estado esperando siempre. Y la verdad, no lo sé, si ese sueño se cumplió por temporada, o realmente no estaba cumplido. Es curioso, sabéis? Sí, porque ayer fue un día que no sabía como tomárselo. Adoptar el pensamiento de pasota y decir, mira, hay que superar el día, o aprovecharlo para pensar en todo lo que había pasado. Y verdaderamente, le era imposible no acordarse de todos aquellos momentos, recuerdos malos, buenos...y decir, esto es grande! Grande..quién mejor sino. Grande en el sentido de referirse a algo que no te cabe dentro, importante, inolvidable, pero grande también en el sentido de que esto es para reírse para llorar al mismo tiempo. Sí, porque no os podéis ni hacer una idea de las cosas y las situaciones que se montan en su vida. Es que te paras a pensar y como se ha podido a llegar a tal tensión y a un año de pasar de no poder separarte de alguien a no hablarte. Ay por dios...lo que yo diga, estas cosas no son normales. Necesito una explicación, del destino, de ese mismo. ¿Cómo amigas que realmente son o han sido amigas de verdad, pueden llegar hasta tal punto de no hablarse y de no olvidarse a la misma vez? Y ahora me dirá, si fueran amigas de verdad, no estarían así. La cosa es que ni comen ni dejan comer. Ni quieren estar separadas, ni pueden estar juntas. A veces pienso en que el problema que tienen es que se tuvieron tanto aprecio que se les fue de la mano. Y mira que soy de esas personas que no creen en el destino porque no creo que exista una fuerza sobre-elevada que te lo entregue todo y que al mismo tiempo te lo arrebate, pero si realmente no fueran tan amigas de verdad, podría haber pasado un año y que después de tantísimo jaleo se quieran tanto como el primer día? No lo sé, es un jaleo para llevarse horas y no descubrir que lo que hay más que nada es un orgullo detrás de todo. Y que todo quedará olvidado en cuánto P venga a A. y B solo sea un pasado que ni se recuerde. Y podría ser también que A esté hablando en tercera persona desde hace rato.
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