sábado, 19 de octubre de 2013

Y como le dijeron que era imposible, lo hizo.

Tenía miedo. Tenía miedo de salir fuera y seguir dándose una por una todas las patadas de las que ya estaba más que cansada...De volver a repetir llantos, lágrimas y gritos de desesperación...De volver a encontrarse perdida durante la noche, entre letras de canciones, entre papeles y lápices... Pero estaba preparada, sabía que tarde o temprano terminaría tropezando una vez más, pero también sabía que no todo iban a ser malos tiempos, pues sabía asemejar su vida con una montaña rusa: lo mismo estás arriba que caes en picado hacia lo más bajo, pero luego tocaba volver a subir y eso era lo más importante.
Pensar que todo te va a ir mal, solo te lleva a que suceda así. Ya lo decía Rhonda Byrme en su libro "La Ley De La Atracción", todo lo que piensas lo atraerás. Pero por una vez no fue así, ni siquiera su negatividad pudo con ella.
No por suerte, pero sí por ella misma, se ha dado cuenta de que no porque se haya topado con personas horribles en la vida, son todas iguales. Que existen personas maravillosas, personas que están ahí para abrazarte bien fuerte cuando de veras lo necesitas, personas que te sacan una sonrisa día a día, personas con las que no aburrirse, con las que llorar de alegría, con las que disfrutar en la vida. Personas que realmente merecen mucho la pena. 
Y por fin, pudo sentirse por una vez orgullosa de sí misma, orgullosa de saber que a pesar de todo por lo que había pasado, ahí estaba ella, con una sonrisa en la cara, con una positividad que antes ni existía y reconociendo que la vida es muy jodida, sí, pero llevarla alrededor de personas como las que había conocido, era la receta perfecta para ser FELIZ.