domingo, 31 de marzo de 2013

Una cosa si es cierta: fui más de lo que merecías...

"Tal vez no fui lo que querías ni resulté ser lo que necesitabas. Pero una cosa sí es cierta...fui más de lo que merecías". La frase retumbaba en su cabeza horas y horas, y entre tanta negatividad, entre tantos pensamientos de injusticia que había creado en su cabeza, llegaba a alguna conclusión: le había dado demasiada importancia a él. Porque para ella él lo era todo. Era lo primero que pensaba nada más levantarse, día tras día. Cuando se levantaba lo primero que hacía era mirar el móvil, con la esperanza de encontrar un "sobrecito" en novedades y ver su nombre. Con la esperanza de que él se acordara de ella como ella lo hacía de él día tras día. La desilusión la despertaba, no había nada de él, ni un solo rastro, pero no le importaba, miraba su última hora de conexión y se ponía a hacer sus cosas. 
Sin embargo al final del día siempre estaba él. Le agradaba pues era la última persona con quién hablaba antes de irse a la cama. Era el único porqué del "me quedo un poquito más" aunque tuviera que madrugar.
Cada día sentía más por él, incluso llegó a ser una de las primeras metas pendientes de su vida. Sus palabras, sus "boba", sus formas de tomarse las cosas, sus despedidas....todo la iba enamorándola más. Él decía también sentir por ella, del esfuerzo por poder hablar día tras día e incluso de llegar a la meta prometida.
Lo cierto es que las promesas fueron hojas que el viento movía... Ella había estado engañada por él, y él no la quería. "Ni ahora ni nunca, no sé que vueltas más hay que darle a la tuerca", dijo él tras meses, horas, segundos, en los que lo único que  había existido era él, ella y un teclado en medio Y entre sueños, historias imaginadas en su cabeza, planes que nunca se hicieron, y a tres días de estar juntos, todo terminó, como las películas, como los libros, y como terminan las cosas que podrían haber tenido un sentido...

viernes, 22 de marzo de 2013

Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido...

Hace varios días que llevo pensando en no escribir la batalla con la que llevo luchando...
Pero el no hacerlo supondrá ahogarme en mis propias penas, en mis derrotas, y en todo aquello que me irrita.
Sé que la vida sigue, que no hay nada que nos pueda estancar o alejar de nuestra felicidad....pero son tantas las situaciones que se encargan de hacerlo....
A veces las cosas de la vida no se trata de entenderlas...sino de aceptarlas, que es lo más complicado. Y se te meten en la cabeza, comienzas a darle vueltas y vueltas....e incluso aunque te den mil porqués nunca vas a lograr entenderlo. Cuando hay algo que no nos gusta, nos hace daño y nos lastima....ya puede haber millones de porqués, que a tí solo te sonarán a escusas...
Tantas ilusiones, tantos momentos vividos, tardes, noches, mañanas.....hablando, riendo o discutiendo....Es algo difícil de aceptar.....Y lo fácil que fue dañarme, tan tonta como siempre, luchando por lo que quería...esperando tantas promesas incumplidas...que solo quedaron en el cajón de las cosas esperadas y nunca hechas.. En el cajón de las ilusiones, de las decepciones y los fracasos.